Lo que queda del día

Ruinas que renacen con la arquitectura moderna

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Desde el Siglo de las Luces, las ruinas han capturado la imaginación de los arquitectos: recorrer el mundo antiguo era una parte imprescindible de la formación de cualquier aspirante a arquitecto de la época. Las ruinas se percibían como una conexión tangible entre el pasado y el presente; un viaje a través del tiempo capaz de atravesar milenios. Aunque en el caso de los edificios contemporáneos, el ciclo de lo funcional a lo redundante se ha acortado considerablemente, en la actualidad seguimos fascinados por los edificios abandonados y en ruinas. Con su aire intrínsecamente melancólico, son un recordatorio de que no importa cuán sólidos sean los cimientos, todo es temporal y finalmente se deteriorará y desaparecerá.

Los proyectos de rehabilitación arquitectónica que se detallan a continuación insuflan nueva vida a ruinas que por una u otra razón han sido recuperadas. Cada uno de estos proyectos permite discernir qué elementos forman parte del pasado y qué elementos son contemporáneos.  Sin embargo, el resultado final es un todo integrado, considerablemente más rico por sus capas superpuestas.

Villa Romana de Chedworth

Feilden Clegg Bradley Studio

Villa Romana de Chedworth. © John Pawson

Las ruinas de una villa romana están dispersas en torno a un área rural situada en Gloucestershire, un condado situado en el suroeste de Inglaterra. La villa ha sido una atracción turística desde la época victoriana, cuando fue descubierta por casualidad. El sitio incluye extensas murallas romanas, baños, hipocaustos (calefacción por suelo radiante), un santuario de agua y mosaicos que, por su valor, compiten con los encontrados en Pompeya. El estudio de arquitectura recibió el encargo de reforzar la protección de los elementos más significativos, remodelar la zona de recepción de visitantes y construir un espacio educativo.

La propuesta es un nuevo edificio con un enfoque neutro y sereno, donde el desorden visual es mínimo y donde las ruinas son el punto culminante de la experiencia del visitante. Con el objetivo de evitar cualquier insinuación de reconstrucción, las nuevas estructuras se asientan discretamente en el sitio. Un sencillo marco de protección de madera de alerce europeo cubre las ruinas y ayuda a proporcionar un entorno estable y adecuado para los restos arqueológicos. El mortero de cal, la piedra caliza y la madera son los principales materiales utilizados para conectar lo nuevo con lo antiguo.

Auditorio en el Convento de St. Francesc, Santpedor

David Closes

Auditorio en el Convento de St. Francesc © Jordi Surroca

Cuando Mendizábal (Presidente del Consejo de Ministros de España a principios del siglo XIX) confiscó las tierras religiosas en 1835, la iglesia del convento fue desacralizada y comenzó su lento declive. En 1979, una tormenta de granizo dañó el techo, y más tarde el convento fue demolido para construir una escuela secundaria. Se mantuvo, aunque en muy mal estado, la iglesia y parte del muro perimetral del convento. Posteriormente, la iglesia albergó una escuela, un matadero y un vertedero de coches viejos.

Cuando recibió el encargo de convertirla en un auditorio, el arquitecto quiso distinguir los elementos originales de los contemporáneos. Closes  decidió no alterar la estructura y mantener las entradas de luz natural producidas por los hundimientos. Las partes dañadas también alojan los servicios modernos; megafonía, aseos, un nuevo techo, dos escaleras que dan acceso a un espacio histórico de archivo/exposición en la primera planta, y una entrada reconfigurada. En cambio, los nuevos elementos, sólidos y resistentes, se instalan con maestría. El proyecto en su conjunto conserva su origen religioso pero se percibe como completamente contemporáneo.

Neues Museum, Berlin

David Chipperfield Architects

© SPK / David Chipperfield Architects, foto Jörg von Bruchhausen

Diseñado por Friedrich August Stüler y construido entre 1841 y 1859, el Neues Museum está situado en la Isla de los Museos de Berlín. Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió un grave deterioro y, de hecho, secciones enteras quedaron destruidas. En 1997 el estudio David Chipperfield Architects, en colaboración con Julian Harrap, ganó el concurso para su restauración. Su proyecto apostó por restablecer la secuencia original de habitaciones, y comportó la construcción de nuevas secciones dentro de un volumen edificado rehabilitado. La restauración arqueológica siguió las directrices de la Carta de Venecia. En este sentido, respeta la estructura histórica en sus diferentes estados de conservación, como pone de manifiesto la nueva escalera principal que recrea la original sin replicarla y que se asienta dentro de una majestuosa sala que se conserva sólo como un volumen de ladrillo, desprovisto de su ornamentación original. En octubre de 2009, tras más de sesenta años en estado de ruina, el Neues Museum reabrió sus puertas al público como el tercer edificio restaurado de la Isla de los Museos. Exhibe prestigiosas colecciones de arte y objetos del antiguo Egipto y de la Historia Antigua.

Centro de visitantes de St. John’s Castle, en Limerick

Murray O’Laoire Architects

St. John’s Castle © Dagnall/Alamy

Situado estratégicamente en la King’s Island, en Limerick, en el oeste de Irlanda, St. John’s Castle (Castillo del rey Juan) fue construido en el siglo XIII sobre los restos de un asentamiento vikingo anterior. Preside el río Shannon y es uno de los castillos normandos mejor conservados de Europa. Sus murallas, torres y fortificaciones constituyen un importante atractivo para los visitantes de la zona. El castillo tiene un turbulento pasado.  Los últimos ocupantes (22 inquilinos que eran autoridades locales) fueron desalojados a finales de la década de 1980 y el estudio de arquitectura Murray O’Laoire diseñó un centro de visitantes dentro de su recinto. Concebido como una estructura de puente expresada en el lenguaje de alta tecnología popular en la época, el edificio se extiende sobre objetos arqueológicos y contiene espacios de exposición, de proyección de audiovisuales y de orientación, que junto con el espacio destinado a alojamiento en las torres restauradas del castillo, proporciona una muestra interpretativa de la historia de Limerick y su castillo.

Museo del Desierto de Atacama, Monumento Ruinas de Huanchaca, Chile

CPV Arquitectos (Ramón Coz, Marco Polidura, Inaki Volante y Eugenia Soto)

Museo del Desierto de Atacama © Sergio Pirrone

En el siglo XIX Antofagasta, una ciudad portuaria ubicada en el norte de Chile, en el desierto de Atacama, fue un importante centro minero. Entre 1888 y 1892 la empresa Huanchaca construyó un enorme complejo de piedra para la extracción y fundición de plata; una instalación de última generación que llegó a tener a 1.000 trabajadores en un pueblo de 10.000 habitantes. Sin embargo, a principios del siglo XX, la fundición de plata dejó de funcionar y quedó abandonada durante un siglo. En 2007, tras ganar un concurso nacional de arquitectura, los arquitectos Ramón Coz, Marco Polidura, Eugenia Soto e Ignacio Volante impulsaron un proyecto para consolidar las ruinas de Huanchaca como lugar cultural.

El museo cuenta con una explanada de 8.800 metros cuadrados situada justo enfrente de las ruinas, que aprovecha el cambio de nivel de todo el recinto e incluye un anfiteatro que ahora desempeña un destacado papel cultural en la ciudad. En su interior, el edificio está formado por cinco salas de exposición permanente y una temporal, separadas por tres patios y con ventilación cruzada natural.

Imagen principal: Museo del Desierto de Atacama © Sergio Pirrone

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