Smart in interiors

Entendiendo el concepto Smart Home

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La domótica de décadas anteriores ha dado paso en la actualidad a nuevos sistemas digitales que aportan soluciones y conectan cada vez más elementos del hogar. Nuevas funcionalidades, mejor comodidad en casa y más ahorro energético son las principales motivaciones que el usuario busca cuando demanda una casa inteligente. El cambio es lento, la vivienda tecnológica aún tiene una complejidad técnica y unos costes que pueden parecer poco asequibles. Sin embargo, las soluciones se están democratizando y más empresas entran en este mercado.

En primer lugar, conviene aclarar qué significa el concepto Smart Home u hogar inteligente, estrechamente relacionado con la domótica. También la terminología ha cambiado y, a menudo, escuchamos hablar de Smart Home, inmótica o edificios inteligentes. La principal característica de un hogar o un edificio inteligente es que aprende de los usuarios y toma decisiones acerca de los elementos del hogar. No es lo mismo una casa conectada que permite controlar luces, persianas, etc. que una casa capaz de tomar decisiones sobre las preferencias de los habitantes y sus hábitos. Las principales características de una casa inteligente son la sensorización de elementos, la conectividad y la interoperatividad de los mismos.

360° Smart Home – Solución Integral (LOXONE)

Un aspecto adicional que conviene aclarar es la relación que existe entre la casa inteligente e Internet. Una de las macrotendencias tecnológicas actuales es el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés, Internet of Things). La casa inteligente puede estar conectada a Internet. De hecho, existen productos para el hogar y dispositivos que permiten conectar el producto (por ejemplo, un aire acondicionado) a la red Wifi de la casa y gestionar el aparato desde el teléfono móvil o una tablet. Esto aporta ventajas, dado que simplifica la instalación en la medida en que reduce la necesidad de cableado y preinstalaciones. Sin embargo, el funcionamiento de una casa inteligente no siempre está basado en Internet, ya que también puede funcionar con sistemas propios que monitoricen, controlen y permitan actuar a los elementos del hogar.

En resumen, una casa inteligente tendría las siguientes características básicas:

  • Está sensorizada y, por tanto, recoge datos del entorno y de los hábitos de los usuarios (por ejemplo, a qué horas del día se mueven las persianas).
  • Los sistemas están comunicados y permiten establecer eventos relacionados para los elementos del hogar (por ejemplo, encender luces cuando las persianas bajan).
  • El sistema inteligente modifica las actuaciones en el hogar a medida que acumula datos de los usuarios. En este sentido, la casa es capaz de “aprender” y de “tomar decisiones” sobre los elementos del hogar.
  • Es fácil de controlar, incluso por voz, para el usuario.

Necesidad y actitudes de los usuarios ante el concepto Smart

El interés por el concepto Smart aplicado al hogar es creciente. Los elementos más conocidos y habituales en los proyectos de reformas o construcción son la climatización, la iluminación y la automatización de elementos móviles como persianas. No obstante, la corriente Smart alcanza prácticamente a cualquier elemento o equipamiento del hogar y puede ser integrada en productos tan dispares como maceteros inteligentes, cuadros decorativos o bombillas conectadas por bluetooth. Algunos ejemplos de productos inteligentes para el hogar están teniendo repercusión en el mercado, lo que ayuda a que el concepto tecnológico sea cada vez más entendido y aceptado. Valgan como ejemplos los termostatos inteligentes, las cerraduras electrónicas o los videoporteros conectados al teléfono móvil que en la actualidad pueden ser adquiridos e instalados con relativa facilidad sin ayuda técnica. Sin embargo, se trata de soluciones incompletas, limitadas al producto en cuestión, pero que no siempre permiten la interrelación del producto con el resto del hogar.

A pesar de esta oferta emergente de productos inteligentes en el mercado, el concepto tecnológico para el hogar todavía no está totalmente aceptado por el usuario. La actitud predominante todavía es de cierto escepticismo hacia las soluciones inteligentes para el hogar. Entre los motivos que frenan a los usuarios destacan el desconocimiento de las soluciones disponibles, la percepción de ser soluciones caras y la dificultad de encontrar profesionales adecuados que asesoren e instalen. Otros frenos están relacionados con la privacidad de los datos digitales generados por el usuario o la desconfianza hacia la excesiva contaminación electromagnética en el hogar.

Sin embargo, a pesar de las objeciones habituales, también existe en la actualidad una serie de necesidades que impulsan la demanda de soluciones inteligentes para el hogar:

  • Ocio y conexión multimedia entre dispositivos (por ejemplo, asistentes de voz conectados a Internet).
  • Seguridad y prevención de accidentes.
  • Eficiencia energética, control de los consumos y tendencia al autosuministro energético, sobre todo en el centro de Europa.
  • Preocupación por la salud ambiental en el hogar, lo que impulsa una nueva generación de productos protectores como purificadores de aire, recubrimientos antibacterianos, etc.

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