El plástico: ¿Un material para la eternidad?

Cómo podemos redefinir nuestro futuro

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En 2012, el Museum für Gestaltung de Zúrich desarrolló la exposición itinerante ¿En el mar? El proyecto de basura plástica. Esta exposición, con un gran énfasis en la educación, ilustra la dimensión de esta catástrofe ecológica.

El núcleo de esta exposición y símbolo de su mensaje es una instalación compuesta de restos flotantes de plástico. Estas piezas permiten a los visitantes trazar el origen, el ciclo de vida, el sentido y la insensatez de los productos de plástico. Junto a los desconcertantes objetos de la industria pesquera, es posible encontrar restos de objetos cotidianos que muestran claros signos de haber estado a la deriva en agua salada, así como huellas de encuentros con criaturas marinas.

Una amplia sección de la exposición muestra el origen del problema y su terrible impacto sobre los océanos, los animales y los humanos. En otra sección, se presentan los plásticos más comúnmente utilizados y se examinan más detenidamente cuestiones como el uso, los riesgos para la salud, los microplásticos y los bioplásticos. Las ideas sobre posibles soluciones a la crisis, en particular la recuperación, reducción, rediseño, reutilización y reciclaje se muestran en otra zona. La exposición ha viajado por 32 localizaciones en 21 países de Latinoamérica, Asia, Europa y África.

El plástico, protagonista de una exposición reciente en Roca Barcelona Gallery.
Exposición, Roca Barcelona Gallery, 2020. Imagen © Quim Roser

El gran problema de la basura marina es increíblemente complejo, tiene diversas fuentes a diferentes niveles. Por lo tanto, las ideas propuestas para solucionar este problema son igualmente diversas. En los últimos ocho años, he tenido el privilegio de intercambiar ideas con muchos expertos de todo el mundo. He aprendido que, aunque una estrategia funcione en un país, no tiene por qué hacerlo en otro contexto.

Contextos diferentes, soluciones diferentes

Si el plástico se utiliza para fabricar productos, lo idóneo es mantener ese plástico en el ciclo de producción, lo que significa disponer de una infraestructura de reciclaje. En Alemania o Escandinavia existen sistemas adecuados para recoger y clasificar los residuos, un buen punto de arranque para transformar los plásticos de un solo uso de hoy en día en una utilización circular de este material. Por otro lado, existen lugares en el mundo que prácticamente no disponen de sistemas de gestión de residuos. En Indonesia, Garbage Clinical Insurance es un programa que utiliza los residuos reciclables como recurso financiero. Con este programa, la comunidad puede pagar los servicios médicos al utilizar la basura como medio de pago a un sistema de seguros. La iniciativa es una manera alternativa de recoger la basura y reutilizar el material antes de que acabe en el mar.

No me malinterpreten, los países occidentales pueden aprender mucho de los países emergentes. En Egipto, los Zabbaleen («la gente de la basura») son un grupo de personas que actúan como recolectores informales de basura en El Cairo. Recogen la basura de los residentes de la ciudad puerta a puerta sin apenas recibir contraprestación. Los Zabbaleen reciclan hasta el 80% de los residuos, mientras que los países ricos «desarrollados» reciclan alrededor del 30%. ¿Por qué no somos capaces de conseguir esto en el mundo occidental?

Muchos productos típicos como las botellas de plástico y las bolsas pueden ser sustituidos fácilmente por productos fabricados en otros materiales. Por ejemplo, las botellas de acero o cristal proporcionan una alternativa reutilizable a las botellas de plástico de un solo uso, como ocurre con las bolsas de tela en lugar de las de plástico. A menudo el único problema reside en pensar con antelación y llevar nuestra propia bolsa al realizar la compra. En la cultura «takeaway» de consumo rápido, es a menudo una cuestión de acostumbrarnos a evitar la solución fácil que nos ofrece el embalaje de plástico y recurrir a una opción sostenible. Pensemos por un momento: un recipiente de plástico para comida suele ser utilizado durante un máximo de cinco minutos, pero puede perdurar hasta 450 años en el mar si no se deshecha correctamente.

Una imagen de una exposición sobre residuos de plástico en Roca Barcelona Gallery.
Exposición, Roca Barcelona Gallery, 2020. Imagen © Quim Roser

Otra manera de redefinir el uso del plástico es diseñar productos que sean fáciles de reciclar. Entre los diez tipos más comunes de restos flotantes están las botellas de plástico, las bolsas de plástico, los envases de alimentos, los vasos, los platos y los cubiertos. En lugar de usar vasos y cubiertos de plástico en nuestra próxima fiesta, ¿por qué no escoger artículos de papel de un solo uso que sean biodegradables? La compañía japonesa WASARA ofrece platos y vasos fabricados con residuos de caña de azúcar y bambú. Estos artículos son compostables y verdaderamente hermosos.

Cómo está cambiando la concienciación pública

A menudo me preguntan si la concienciación sobre este problema ha cambiado desde que se creó la exposición. En 2012 hubo muy poca cobertura del tema. Desde entonces, los medios han publicado artículos regularmente y muchas personas se han concienciado del problema.

Los políticos y las autoridades también se han puesto en marcha. En varios países, las bolsas de plástico de un solo uso han sido prohibidas y se han lanzado numerosas campañas de investigación y prevención. Algunas de estas actividades fueron iniciadas por visitantes de la exposición.

Mi experiencia también me enseña que muchas empresas son conscientes del problema y están trabajando arduamente para modificar sus productos y procesos, pero aún nos queda mucho camino por recorrer hasta reconciliar los aspectos económicos y medioambientales.

Es difícil generalizar si los consumidores de plástico han modificado su comportamiento en los últimos ocho años. Mi impresión personal es que hoy en día el problema es de sobra conocido, pero aún es necesaria una gran persuasión para modificar el comportamiento de los consumidores. Pero confío en que muy pronto todos asumamos nuestra responsabilidad frente al medio ambiente.

La exposición «Mares de plástico: Del problema a la solución», una versión actualizada de la exposición original organizada por el Museum für Gestaltung de Zúrich, se ha podido visitar en el Roca Barcelona Gallery de enero a abril de 2020.

Imagen principal: Exposición “¿En el mar? El proyecto de basura plástica”, Zúrich, 2012. Imagen © Betty Fleck, ZHdK

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