Abierto a la imaginación

El diseño de espacios para niños implica encontrar un equilibrio para todos

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A la hora de abordar un proyecto para niños, es importante dejar el espacio abierto a la imaginación sutilmente, estimulando su imaginación, permitiendo que cada uno de ellos lo interprete y experimente a su manera, de todas las formas posibles. En Rai Pinto Studio creemos que debemos evitar darle un enfoque infantil, lo cual es muy común en todo tipo de productos para niños y genera productos más «cerrados» y que no dejan lugar a la imaginación. 

HOSPITAL SJD TERRES DE LLEIDA, RAI PINTO STUDIO, FOTO © BORJA BALLBÉ

Cuando un diseñador recibe el encargo de realizar un proyecto, lo más común es que intente ponerse en el lugar del usuario que utilizará el espacio que está diseñando. En el caso del diseño de espacios para niños, normalmente se trata de echar la vista atrás, recordar cosas que les gustaban, los espacios que les hacían sentir a gusto y rememorar aquella sensación de niñez que nos daba pie a dar rienda suelta a la imaginación.

Durante mis diez años de trayectoria profesional como diseñador de espacios, y debido a una serie de coincidencias, he tenido que diseñar varios espacios para niños, muchos de ellos relacionados con el ámbito de la atención sanitaria. A lo largo de estos años, he aprendido una serie de principios que rara vez observo o veo aplicados cuando estudio otros espacios infantiles.

En la mayoría de los casos, el diseño de este tipo de espacios para niños implica la gestión del color y las formas mientras que, en muchos casos, se trata directamente de la temática de un espacio. Esto plantea un reto al profesional que, o bien desarrolla un proyecto discreto con el riesgo de que el cliente o usuario no perciba la existencia o contribución de un proyecto diseñado o bien exagera, con el sempiterno riesgo de hacer una ridícula burla del espacio.

Diseñar un espacio para niños corre el riesgo de convertirse en un proyecto infantil diseñado desde el punto de vista de un adulto, más que en un proyecto para niños. La gestión efectiva de este reto es la llave del éxito.

Uno de los principios que intentamos seguir en Rai Pinto Studio cuando nos encontramos ante un proyecto para niños es diseñar un tipo de espacio o elemento con temáticas que no sean del todo evidentes, que puedan incluso pasar desapercibidas o dar lugar a una interpretación personal en muchos de los casos. A veces es posible conseguirlo a través de la abstracción, en vez de utilizar un enfoque marcadamente figurativo. Otra opción sería utilizar temáticas o historias que puedan fundirse con el fondo en términos de importancia y que solo puedan ser distinguidas parcialmente, o quizás pasar inadvertidas o incluso ser percibidas después de visitar el espacio un determinado número de veces. El exceso de evidencia a menudo socava esta intención o convierte al espacio en algo abrumador para las personas que tienen que utilizarlo diariamente. Los personajes populares desde el punto de vista comercial, a menudo una opción tentadora para los espacios con estas necesidades, son un ejemplo de esta interpretación cerrada con evidencias permanentes que hacen que un espacio sea predecible.

En mi opinión, la estimulación de la imaginación es un valor añadido en los espacios, aún más si cabe en el caso de los espacios para niños.

Antes de comenzar el proceso de diseño de un proyecto de estas características, cuando pienso en el pasado, recuerdo aquellos juegos que me permitían desarrollar mi imaginación y estimular la creatividad. En contraste con los juguetes en los que los personajes estaban muy definidos y las opciones de crear nuevas posibilidades eran muy limitadas, existían juegos de construcción con bloques de madera, plástico o metal, con los que era posible inventar lo que quisieras. Estas son las cosas que analizas al cabo de los años y aprecias aún más su valor.

Esta versatilidad para construir lo que su imaginación les dicte me ha parecido siempre una poderosa herramienta que estimula su espíritu creativo. En mi opinión, es importante diseñar elementos o espacios para niños que no sean cerrados o definidos. Creo que deben permitir a los niños decidir qué o cómo quieren ver.

CLÍNICA DENTAL VELA LASAGABASTER, VITORIA-GASTEIZ, RAI PINTO STUDIO. FOTO © ADRIÀ GOULA

Todas estas afirmaciones cobran aún más relevancia cuando nos damos cuenta de que muchos de los espacios que clasificamos como «espacios para niños» a menudo no son espacios exclusivos para niños, sino que deben ser compartidos con adultos. Un buen ejemplo serían los hospitales infantiles, un tipo de proyecto en el que he tenido que trabajar en varias ocasiones. Hoy en día es esencial que un hospital infantil tenga un diseño efectivo que garantice que los niños se sientan a gusto. Sin embargo, el objetivo va más allá de crear espacios únicos; también debe cumplir un aspecto funcional: generar una percepción amable en un tipo de espacio que tradicionalmente no ha sido muy acogedor. Esto ayuda a reducir el estrés de los pacientes cuando vienen al hospital, logrando que cualquier prueba o exploración sea más amena y facilitando, a su vez, el trabajo de los profesionales.

Un hospital infantil es un conjunto de espacios en los que es esencial que tanto los profesionales como las personas que acompañan a los pacientes se sientan tan a gusto como los niños. Un error muy común es diseñar estos espacios pensando únicamente en los niños. Además de tener en cuenta a los diversos tipos de usuarios, también es importante pensar que, cuando hablamos de niños, nos estamos refiriendo a una gran variedad de perfiles, tanto en términos de edad como de personalidad. En un hospital hay recién nacidos, niños y adolescentes, así que es necesario tener en cuenta sensibilidades muy diferentes. Cada niño, como cualquier ser humano, es diferente.

Como conclusión, a la hora de abordar un proyecto de diseño para niños, es importante encontrar el equilibrio que permita a los diferentes tipos de usuarios sentirse cómodos. Si el proyecto deja este margen para la libre interpretación, permitirá al usuario dotar al proyecto de un significado basado en su propia percepción y experiencia.

Imagen principal: Hospital Sant Joan de Deu, Barcelona, Rai Pinto Studio. Foto © Victòria Gil

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