La restauración de edificios y usos

La integración de elementos interiores nuevos y antiguos en los proyectos de restauración

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Con el tiempo todos envejecemos, al igual que los edificios que nos rodean. Para mantener viva nuestra historia, es fundamental no eliminar esas construcciones ni borrar su función y significado en nuestra vida cotidiana.

Un número cada vez mayor de arquitectos recibe el encargo de restaurar edificios y espacios antiguos en el centro histórico de las ciudades. Cuando visito un proyecto de restauración por primera vez, mi objetivo es combinar los conocimientos y la experiencia adquiridos en anteriores proyectos de rehabilitación y el deseo de mantener los elementos y las cualidades espaciales del pasado a pesar de los obstáculos técnicos y normativos.  Asimismo, es crucial saber cómo integrar los valores y avances tecnológicos de la arquitectura contemporánea en los proyectos de reforma. Esto implica la necesidad de adaptar las nuevas técnicas a la vez que profundizamos en la lógica de la construcción original.

Sin embargo, en general la formación y la normativa de la edificación ha ido siempre orientada hacia la nueva construcción. Esta deficiencia en términos de técnicos formados para comprender el comportamiento de los edificios antiguos, junto con la falta de una cultura de protección del patrimonio construido, ha dado lugar a la inevitable degradación o demolición de los edificios antiguos.

Por suerte nuestra conciencia de la importancia de preservar el patrimonio cultural que muchos de estos edificios representan está aumentando y, de hecho, estamos adoptando una visión más integrada de cómo pueden ser restaurados para darles un uso contemporáneo sin perder su carácter original.

Proyecto de rehabilitación en el edificio Bonjardim de Oporto.
Edificio Bonjardim, proyecto de rehabilitación, Oporto, Rosa Sobral Arquitectos, 2015. Foto Igor Martins

Hasta ahora, lo normal era que un edificio de nueva construcción apareciera «camuflado» tras la fachada de un edificio antiguo tras haber destruido su interior. E incluso en los casos en los que existía un interés por mantener el edificio existente, la intervención se diseñaba adaptando los conocimientos y la normativa para nueva construcción, lo que a menudo ha llevado a intervenciones extremadamente intrusivas y costosas.

Para superar estas limitaciones, en Portugal se ha establecido un nuevo sistema basado en principios fundamentales que rigen todo el trabajo realizado en edificios antiguos, con el fin de garantizar: «La mejor articulación posible entre el rendimiento del edificio, dadas las actuales expectativas de confort y seguridad, la protección y valorización de los edificios, la sostenibilidad medioambiental y la mejora proporcional y progresiva para cada una de las áreas técnicas».

Se tienen en cuenta cuestiones prácticas como el rendimiento acústico y térmico, la accesibilidad, la seguridad contra incendios y la sostenibilidad, junto con el nivel mínimo de construcción. En el campo del rendimiento termal y acústico utilizamos materiales en el interior de los muros de forjado que no alteran la imagen del edificio. El nuevo sistema pretende conciliar la gestión racional de la eficiencia energética y crear las condiciones adecuadas en los proyectos de restauración, especialmente en lo que atañe a la protección y apreciación de lo que existía originalmente, así como a la sostenibilidad medioambiental y a la mejora proporcional y progresiva. Además, la nueva normativa aborda los accesos de los edificios, que hasta ahora carecían de un marco legal adecuado y establece métodos que permiten a los proyectistas y a los organismos encargados de conceder las licencias hacer un uso pleno de las medidas flexibles y proporcionales de seguridad contra incendios.

Proyecto de rehabilitación de un edificio en Oporto.
Edificio Batalha, proyecto de rehabilitación, Oporto, Rosa Sobral Arquitectos, 2016. Foto Pedro Castro

En cuanto a la materialidad, se han realizado estudios exhaustivos sobre materiales interiores sostenibles con las más diversas imágenes y adaptaciones, ya que muchas veces los elementos existentes están tan degradados que no pueden ser restaurados. Por ejemplo, ahora existe una amplia gama de diseños de cornisas de yeso disponibles, así como nuevas maderas modificadas de producción sostenible que son muy resistentes y duraderas para su uso en techos con cerchas de madera. De esta forma, somos capaces de integrar las ideas y características originales de los interiores en los nuevos proyectos.

Las normativas internacionales más recientes abordan la restauración de edificios existentes con el mismo detalle y relevancia que la nueva construcción. Esto es de gran importancia para los diseñadores apasionados por la restauración porque significa que tenemos un futuro brillante por delante para la rehabilitación de espacios para nuevos usos y experiencias, pero sin borrar el pasado, sino adaptándolo a la vida y a los materiales contemporáneos.

Imagen principal: Edificio Batalha, proyecto de rehabilitación, Oporto, Rosa Sobral Arquitectos, 2016. Foto Pedro Castro

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