Espacios para la educación al servicio de toda la comunidad

El nuevo plan de estudios finlandés exige un nuevo enfoque en el diseño de centros educativos

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A lo largo de la historia, la legislación educativa ha ejercido una importante influencia formativa sobre la arquitectura de los centros educativos. Casi todos los países aplican estrictas directrices en el diseño de las escuelas para garantizar que se cumplen las normativas de seguridad. Como consecuencia de esto, se suele considerar un tipo de edificio con muy poco margen para la variedad en cuanto a soluciones arquitectónicas. Sin embargo, con el tiempo, los nuevos métodos de enseñanza y los avances en la tecnología pedagógica han influido en el diseño de los centros educativos, exigiendo cambios significativos como el tamaño de las aulas y su organización espacial, así como los tipos de espacios requeridos. En consecuencia, el centro educativo como tipología de edificio ha experimentado un proceso de transformación y en la actualidad dista mucho de estar estancado o ser inmutable.

Hoy en día asistimos a importantes cambios en la forma de concebir el aprendizaje y los métodos de enseñanza. En lugar de centrarnos en la memorización de conceptos, estamos avanzando hacia el aprendizaje basado en la exploración y las posibilidades que ofrece Internet y las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de relacionarnos con la información y el conocimiento. Asimismo, la experiencia de la pandemia ha acelerado aún más el desarrollo de formas de enseñanza que se apoyan en las posibilidades ofrecidas por las herramientas digitales.

Al mismo tiempo, el papel del centro educativo físico está experimentando una transición en respuesta a la creciente necesidad de crear comunidades ecológica y socialmente sostenibles. Tradicionalmente, las escuelas se han limitado a servir de espacio para la educación de los estudiantes matriculados. Sin embargo, en los últimos años las escuelas han pasado a ser lugares más abiertos que pueden servir a toda la comunidad al estar en uso fuera del horario escolar, por las tardes y los fines de semana. Hoy en día se espera que el centro educativo sea un espacio comunitario de interacción social, mientras que simultáneamente el espacio de la educación es cada vez más virtual. ¿Cómo puede responder la arquitectura de los nuevos centros educativos a estas expectativas cambiantes depositadas en ellos?

Escalera de un centro educativo finlandés.
La escalera central sirve de punto de encuentro para toda la comunidad educativa y el espacio principal, el comedor, está abierto a todos los usuarios, centro educativo Syvälahti, 2018, Verstas Architects. Foto © Anders Portman/Kuvio

En Finlandia se implantó hace unos años un nuevo plan de estudios que entró en vigor en 2017 para la educación primaria y en 2021 para la educación secundaria. La introducción de este nuevo plan de estudios ha coincidido con un gran auge en la construcción de centros educativos para atender al creciente número de estudiantes en las principales ciudades donde la población está aumentando. Muchos de estos centros están construidos en zonas urbanas completamente nuevas o en áreas que están sufriendo una gran transformación por la densificación y juegan un papel importante en el establecimiento de una base y un sostén para la comunidad. Además de ser un factor importante para la atracción de familias que se instalan en estos nuevos barrios, sirven de espacios de reunión y centros comunitarios para los residentes al ofrecer numerosos servicios.

Un caso de estudio: el centro educativo Syvälahti

Situado en la isla de Hirvensalo en Turku, al suroeste de Finlandia, el centro educativo Syvälahti, de Verstas Architects, es un ejemplo de cómo el diseño y la organización espacial pueden responder a estas expectativas cambiantes y al nuevo plan de estudios.

La piedra angular del plano del edificio es el principio del aprendizaje compartido y multidisciplinar. Los espacios flexibles y adaptables y los módulos abiertos de aprendizaje organizados alrededor de «plazas de aprendizaje» responden a los actuales requisitos pedagógicos finlandeses. Los estudiantes de menor edad suelen permanecer en los módulos dedicados a los estudiantes de su mismo curso, mientras que los grupos de edad superior tienen módulos agrupados según las asignaturas. No todos los grupos de edad tienen su propia aula. En su lugar, los espacios de aprendizaje pueden disponerse de forma flexible para ser utilizados de diferentes maneras según la asignatura y el tamaño del grupo. Todas las «plazas de aprendizaje» están estrechamente conectadas con las áreas centrales del colegio, que también sirven como espacios de aprendizaje para el trabajo en equipo y el estudio individual.

Centro educativo Syvälahti, en Finlandia.
Además de atender a casi un millar de estudiantes también ofrece servicios públicos para toda la comunidad, centro educativo Syvälahti, 2018, Verstas Architects. Foto © Anders Portman/Kuvio.

El edificio se integra en el entorno montañoso de la isla enlazando una serie de patios escolares amplios y resguardados para los estudiantes de las diferentes franjas de edad. Están orientados para sacar el máximo partido a la luz solar. Las grandes ventanas, bien definidas, aportan ritmo a la sólida y ondulante mampostería de las fachadas y las amplias aberturas cercanas a los accesos ofrecen vistas a los alrededores. El cuidado trabajo de albañilería da una sensación de calidez al edificio que lo arraiga al lugar, mientras que su macizo tejado ondulado aporta una fuerte identidad visual.

Muchas de las soluciones arquitectónicas aplicadas en el centro educativo Syvälahti ya han sido puestas en práctica en los últimos 10 años en otros edificios con fines pedagógicos en Finlandia. Sin embargo, aquí las soluciones han sido llevadas a otro nivel. Este edificio polivalente incluye un centro de día, una biblioteca pública, un pabellón deportivo, un centro juvenil y un centro de orientación infantil. Junto a estas instalaciones hay salas de reuniones, un escenario para actuaciones y estudios de música, así como talleres de carpintería, textil y cocina. De esta forma, además de servir como escuela para casi un millar de alumnos, el edificio también ha sido diseñado como centro cívico que ofrece espacios públicos compartidos a toda la comunidad.

Imagen principal: El proyecto del centro educativo Syvälahti ha sido desarrollado conjuntamente por Verstas Architects, NCC, Caverion y el cliente, la ciudad de Turku. Foto © Anders Portman/Kuvio

 

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