El diamante negro

El fotógrafo Sebastian Sardi analiza el coste humano y medioambiental de la actividad minera de carbón en la India

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Un minero emerge de una nube de aire espeso con un montón de roca densa en la mano que ni brilla ni resplandece en lo más mínimo. Aun así sostiene algo muy preciado, el diamante negro.

En una pequeña ciudad al este de la India, un gran porcentaje de la población se pasa la vida extrayendo carbón. Su historia se remonta muchos años atrás. La búsqueda de esta roca preciosa empezó a finales de 1700 con los británicos John Sumner y Suetonius Grant Heatly, de la East India Company, en la orilla occidental del río Damodar. A unos 230 kilómetros de este río se encuentran las colinas de Jharia, ricas en este mineral, y es aquí donde nuestra historia continúa, doscientos años más tarde.

El monopolio de la extracción de este mineral perteneció a los colonizadores británicos, quienes terminaron por ceder la actividad a los Kutch Gurjar Kshatriyas, una comunidad minoritaria hindú de artesanos y trabajadores de la construcción, considerados la clase más desaventajada de la India.

Explotación de carbón en la región de Jharia, al oeste de la India

En 1894, Seth Khora Ramji Chawda, miembro de esta comunidad, se convirtió en el primer indio que obtuvo el control de los yacimientos de carbón de Jharia después de los británicos. De este modo empezó la historia de la minería del carbón en esta región, que todavía hoy sigue perforando la tierra en busca de beneficio económico.

El carbón, un combustible fósil que parece inagotable, produce grandes cantidades de energía en la India y en todo el mundo

El carbón, un combustible fósil que parece inagotable, produce grandes cantidades de energía en la India y en todo el mundo. Hace sesenta años, tras la independencia del país, la producción de carbón anual aumentó a 33 millones de toneladas métricas bajo la National Coal Development Corporation (NCDC). Actualmente la India es el tercer mayor productor de carbón en el mundo; entre 2016 y 2017 produjo 662,79 millones de toneladas métricas y una gran parte de esta producción provino de las minas de Jharia. Coal India Limited (CIL) ha crecido hasta convertirse en la empresa productora de carbón más grande del mundo, controlando un 80 por ciento de la extracción del carbón en todo el país. De las siete subsidiarias de CIL, Bharat Coking Coal Limited (BCCL) tiene el mayor porcentaje de minas de carbón, la mayor parte ubicadas en Jharia.

La minería ha tenido efectos devastadores en la calidad del suelo, antiguamente utilizado para fines agrícolas
La extracción de carbón resulta muy contaminante y provoca graves efectos en la salud de los habitantes de la zona

A lo largo de los años, los métodos de producción de carbón se han cuestionado constantemente. La nacionalización de la minería empezó en 1970, y con ésta surgió la necesidad de controlar la calidad y monitorizar el efecto de la minería del carbón en las comunidades locales de la región de Jharia. Sin embargo, producir carbón de alta calidad requería invertir grandes recursos y tiempo, de modo que los costes se redujeron para aumentar la cantidad. Esta decisión provocó un gran número de desastres y unas prácticas que, a largo plazo tienen efectos perjudiciales sobre las personas y la tierra.

En febrero de 2018, el gobierno de Narendra Modi abrió la minería comercial de carbón a empresas indias y extranjeras del sector privado. Este hecho marcó el inicio de una nueva era de la minería que puede significar el aumento de la producción de carbón en la India gracias a la tecnología avanzada. Sin embargo, se dice que cerca de sesenta millones de personas han sido desplazadas de sus casas, y muchas más continúan perdiendo su tierra y su fuente de ingresos debido a los proyectos de desarrollo. Se estima que un 40 por ciento de estas personas son Adivasi, un grupo de comunidades muy marginadas en la India.

En Jharia y otras regiones donde la minería del carbón es ahora muy importante, las tierras anteriormente eran una fuente de ingresos agrícolas. La calidad del suelo hace tiempo que empeora debido a los efectos de la minería, pero en estos últimos años ha alcanzado un estado alarmante. Además hombres, mujeres y niños padecen graves enfermedades causadas por la toxicidad de los procesos de extracción del carbón y los fuegos de la mina que no han parado de arder en los últimos cien años.

Imágenes de Sebastian Sardi ©

Extracto del libro de fotografías Black Diamond, de Sebastian Sardi, escrito por Sukruti Anah Staneley

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